Los Comandos Jungla son las fuerzas especiales de la Dirección Antinarcóticos de la Policía y actúan como punta de lanza en la Operación Agamenón, contra la banda criminal “los Urabeños”.
Aunque en otras oportunidades sus nombres han estado asociados a hazañas y operativos de alto riesgo, hoy la opinión pública los menciona por la terrible caída de un helicóptero Black Hawk, en el que murieron 16 uniformados el pasado martes, en Carepa (Antioquia).
La misión que cumplían estos comandos era perseguir a los jefes de la organización ilegal en sus santuarios, en los sitios más recónditos de la topografía de Urabá.
EL COLOMBIANO acompañó a un grupo de Comandos Jungla durante un día de labores, en el marco de la Operación Corazón Colombia, la precursora de Agamenón. Aquel día, en diciembre de 2013, cerca de 20 uniformados abordaron en el aeropuerto de Carepa un helicóptero Black Hawk, similar al que cayó a tierra esta semana.
Sobrevolaron una pista del narcotráfico en Unguía (Chocó), desembarcaron y la destruyeron con cuatro bombas enterradas.
Compartimos con nuestros lectores y navegantes el testimonio de aquel trabajo de los Comandos, en su lucha contra el crimen organizado.