Acinco meses de las elecciones regionales de octubre, la competencia por la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia se empieza a perfilar como un pulso de honor entre el fajardismo, el santismo y el uribismo, por conseguir los dos cargos más importantes del departamento, claves en el futuro electoral del país.
Es un hecho que para el presidente Juan Manuel Santos ganarle al expresidente Álvaro Uribe en su tierra es uno de sus objetivos. No en vano viene filando a los partidos de la Unidad Nacional en torno a definir una sola aspiración.
Por su parte, Uribe tendrá que demostrar qué tan fuerte está el Centro Democrático en Antioquia, que en los pasados comicios consiguió la mejor representación en el Congreso.
Mientras que Sergio Fajardo buscará mantener vivo su capital político, de cara a la contienda presidencial de 2018.
De esos tres grupos se distancia el Polo Democrático que aún está en la tarea de elegir sus candidatos únicos para enfrentar los comicios en representación de la izquierda.