Las tres firmas internacionales que están postuladas para el diseño del Plan Maestro al año 2035 del aeropuerto José María Córdova (JMC), no alcanzaron a entregar ayer toda la documentación requerida durante la audiencia pública celebrada en la Aeronáutica Civil.
Ni la Unión Temporal Plan Maestro JMC, ni la Unión Temporal Río Negro, ni el Consorcio Aeropuerto Rionegro TY, las tres internacionales, alcanzaron a entregar la documentación apostillada, requerida para demostrar experticia en la planeación maestra de aeropuertos (ver recuadro).
El director la Aerocivil, Gustavo Alberto Lenis, indicó a EL COLOMBIANO, que les darán cinco días más de espera para que demuestren su idoneidad. “Si no lo hacemos, nos tocaría empezar de nuevo a sacar pliegos, encareciendo más las cosas y demorando los procesos. En cambio así, damos un tiempo prudencial para que adjunten los documentos apostillados”, aclaró.
Según el directivo, las firmas tienen experticia, pero por problemas de tiempo no les llegaron los documentos escritos que certificaban sus obras anteriores.
Hoy se iba a conocer cuál de ellas diseñaría el Plan Maestro para los próximos 20 años del aeropuerto, para lo que el Gobierno Nacional tiene dispuestos 3.760 millones de pesos en la etapa previa.
La última actualización del Plan Maestro se realizó en 1999. Esta vez se destinarán 2.800 millones de pesos para lo cómo deberá crecer el terminal, así como 960 millones de pesos para los diseños de una segunda pista.
¿Para qué un Plan Maestro?
El Plan Maestro establecerá el camino de ampliación y modernización que requerirá el aeropuerto de Rionegro, “trabajos que harán más competitivo a Antioquia y al país”, indicó recientemente el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras.
Las obras de renovación del JMC incluyen: la ampliación de las terminales nacional e internacional; la construcción de una nueva terminal de carga; la segunda pista; y obras complementarias, como un edificio de parqueaderos para automóviles y acondicionar lugares para operar el “hub” de mantenimiento de Avianca y de otras posibles aerolíneas interesadas en este terminal.
Expectativa
Se espera que la firma elegida conozca lo suficiente de aeropuertos y aunque no defina el detalle arquitectónico de las obras, sí diga cómo debería crecer el aeropuerto en función de la nueva demanda, tanto de aeronaves, como de pasajeros, incluyendo vehículos y hasta de consumo de energía.
Para la gerente de Airplan, Sara Ramírez, es fundamental esta actualización con miras a proyectar el crecimiento de la demanda, que solo el año pasado movilizó 6,5 millones de pasajeros.
“Esperamos que este plan se articule de alguna manera con el del aeropuerto Olaya Herrera (Medellín). Estamos convencidos de que la región tiene un sistema aeroportuario donde el uno no se puede mirar sin el otro”.
Obras actuales
Por ahora, ya están en ejecución por parte del concesionario una inversión de 390.000 millones de pesos en varios frentes: la ampliación de 9.000 metros cuadrados del edificio terminal; una mejora para conectar el edificio existente con lo que será posiblemente el edificio de parqueaderos de autos; y está prevista la extensión de la plataforma de parqueo de aeronaves en un área de 57.000 metros cuadrados.
Elementos como estos los deberá tener claro la empresa que gane la adjudicación, evitando que el terminar colapse en las próximas dos décadas.
16
años tiene el último Plan Maestro que se elaboró para el José María Córdova.