El nacimiento de nuevas especies de fauna en el zoológico Santa Fe, de Medellín, y en el parque temático Hacienda Nápoles, en Puerto Triunfo, pone de presente la importancia de estos lugares para la conservación de las especies y su bienestar, que se refleja en la calidad de vida que puedan disfrutar en cautiverio.
Por coincidencia, en ambos lugares los últimos días fueron prolíficos en la reproducción de especies que registran algún tipo de amenaza o riesgo o que poseen alto valor por su belleza y su significado para la cadena trófica (alimenticia) y el equilibrio biológico.
El Santa Fe reportó el nacimiento de dos monos tití pigmeos y un cisne australiano. En Nápoles se dieron los alumbramientos de dos tigres de bengala y dos cebras.
“El tití pigmeo es una de las especies más traficadas en el Amazonas; esta familia es del mismo grupo del que hace un año nos robaron 4 individuos (el padre, la madre y dos crías), que al final logramos recuperarlos, pero la hembra murió porque llegó en muy malas condiciones”, explicó Iván Gil, director del zoo.
Añadió que con ayuda de otros zoos, se consiguió otra hembra, que terminó apareada con el macho y se logró la exitosa reproducción en cautiverio. Sobre el cisne australiano indicó que ya en el lugar hay 8 individuos, entre ellos varias parejas. Expresó que este animal es muy apetecido por dueños de fincas, especialmente por su belleza.
Carlos Palacio, director de Fauna del Nápoles, detalló que de los dos tigres de bengala, a uno lo alimenta una mamá canguro: “la mamá canguro es una persona, en este caso la veterinaria, que lo alimenta con leche, ya que la mamá no lo hizo”. El alimento es a base de leche en polvo para bebés y otros nutrientes que lo asemejan a la leche de los tigrillos y tiene igual valor nutritivo.
¿Se necesitan zoológicos?
Pero la polémica por la existencia de zoológicos siempre está latente, dado que muchos los consideran cárceles de animales. El concejal Álvaro Múnera, líder de la bancada animalista, advierte que no le gusta que haya felinos encerrados en espacios reducidos.
“Tampoco estoy de acuerdo con que un zoológico tenga animales para exhibirlos, de espectáculo, y lucrarse”, dice.
Del Santa Fe valora su programa de protección a los titíes y el de reproducción para repoblar animales autóctonos. También que alberga animales que, por su condición, ya no pueden retornar a su hábitat natural porque serían presa fácil de depredadores.
David Echeverri, biólogo de la corporación Cornare, señala que los zoológicos son importantes por su aporte científico y educativo y porque son sus aliados en la estrategia de conservación, protección y reproducción de especies.
“La normatividad del país permite la existencia de zoológicos enfocados a dos tareas: como reserva genética de animales, de especies con vulnerabilidad, lo que permite que se puedan reproducir y se conserven; y la posibilidad de desarrollar investigación”.
Iván Gil, director del Santa Fe, sostiene que hay una percepción errada de algunas personas sobre los zoológicos, sobre todo por las condiciones espaciales: “En algunos casos hay hábitats de zoológicos que dan sensación de confinamiento, pero el Santa Fe cumple con todas las especificaciones técnicas y científicas exigidos por la ley”.
Señala que si un león o un jaguar, por ejemplo, hayan en un hábitat lo elemental para vivir, como alimento, agua, espacios para esconderse y árboles para treparse, 200 o 300 metros son espacio suficiente para tener bienestar. Argumenta que si no fuera así no se reproducirían.
Nápoles es generoso en los espacios y por eso tiene más de cien individuos entre tigres, jaguares, ocelotes, dantas, leones e hipopótamos.
“Tenemos licencia como zoológico y abundante agua y bosques, además trabajamos en red con otros zoológicos”, señala Carlos Palacio.