Un procedimiento rutinario de requisa para buscar armas y alcohol artesanal, que se salió de control, provocó este jueves disturbios dentro del patio 8 de la cárcel Bellavista, en el norte del Valle de Aburrá.
Así lo denunció Jorge Carmona, defensor de DD.HH. de la población carcelaria en Antioquia, quien cuantificó en 45 el balance de internos lesionados por armas cortopunzantes luego del desmadre:
“El personal de guardia y custodia ingresó de manera violenta: atropellaron, golpearon y eso generó una guerra campal impresionante, incluso entre los mismos presos, que se le salió de manos al personal del Inpec”
De acuerdo con Carmona por lo menos cuatro de los presos lesionados se encuentran en delicado estado de salud.
EL COLOMBIANO intentó comunicarse con la dirección regional del Inpec y con la subsecretaría de Derechos Humanos de la Alcaldía de Medellín para conocer la versión oficial de los hechos, pero no fue posible contactarlos.