La crisis de la salud no solo afecta a las IPS que reclaman constantemente el pago por parte de las EPS, y otros deudores, también incide en los balances de las Empresas Prestadoras de Salud.
Y Savia, la EPS mixta en la que tienen participación el Gobierno Departamental, Municipal y Comfama, pasa por uno de los momentos más difíciles, y ha tenido que destinar los dineros del Plan Obligatorio de Salud, POS, a los servicios y medicamentos no contemplados en el POS. “Esto puede llevar la entidad a incumplir en los servicios incluidos en el POS y en el No POS. Necesitamos voluntad política para mejorar la situación”, explicó Carlos Mario Ramírez, gerente de Savia.
La EPS mixta debe a los acreedores cerca de $350.000 millones y entre el Gobierno Departamental y el Gobierno Nacional les adeudan unos $200,000 millones, por recursos no contemplados en el POS, principalmente.
Este panorama que no es nada fácil, generó un desgaste y conflicto ético en el gerente de Savia, Carlos Mario Ramírez, quien venía ejerciendo el cargo desde hace dos años. “Mi retiro se debe, entre otras razones, por el ejercicio de la ética pues llevamos cuatro meses con la crisis financiera que no me permite, como responsable de la atención de salud de la gente, tener una respuesta oportuna”, explicó el directivo saliente. Aclaró que no renunció por la crisis “porque el sector viene en crisis desde hace seis años”.
Por el no pago de los servicios no contemplados en el POS se afecta principalmente la población con cáncer, leucemia y enfermedades siquiátricas. Savia tiene operación en 116 de los 125 municipios del Departamento y cuenta con 1.700.000 afiliados.