Quizá los vemos a diario, pueden ser nuestros vecinos o están en la ruta. Es posible que recemos o trabajemos en ellos. Quien quita que hayamos estudiado ahí o que fue el lugar de nuestra última cita médica... Puede que en su cotidianidad usted se tope o conviva con uno o más de los 25 edificios y templos de Medellín que son bienes inmuebles de interés cultural de la Nación y que no lo sepa.
En las últimas dos décadas, se ha logrado recuperar y restaurar varios edificios institucionales, templos religiosos y centros educativos. Algunos de ellos estaban en avanzado estado de deterioro y abandono; pero hemos dejado perder patrimonio urbanístico que simbolizaban el auge del desarrollo de Medellín.
“Desde el año 2009 la Administración Municipal, con el Acuerdo 023, realizó un inventario de bienes inmuebles de la ciudad. En dicho registr o estaban los 25 bienes que han sido declarado como Patrimonio Cultural de la Nación y las 100 edificaciones de interés cultural municipal”, afirmó Herman Montoya Gil, líder de programa de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín.
La entidad que realiza la declaratoria debe hacerse responsable del cuidado de los bienes, pero no en el sentido de invertir recursos, porque estos, por lo general, están en manos de privados, sino en hacer la veeduría para que los dueños realicen mantenimientos periódicos y para que no los modifiquen sin permiso.
En el caso de los bienes inmuebles que han sido declarados por el municipio de Medellín y que al mismo tiempo son edificios públicos, la Administración Municipal sí tiene un presupuesto destinado para su cuidado y mantenimiento.
“En la ciudad, por ejemplo, el edificio Vásquez y el edificio Carré, son propiedad del Municipio. Ambas fueron restauradas por la Alcaldía y cada tanto sus fachadas reciben mantenimiento. Ya los otros bienes que son declarados, pero que son de particulares, lo que hacemos es un ejercicio de control”, explicó Montoya Gil.
Para el funcionario, todavía falta más cultura ciudadana. Sin embargo, considera que los medellinenses han mejorado mucho en los últimos años, en cuanto al respeto, cuidado y la protección de las edificaciones.
“Aquí en Medellín ya existen varios grupos sociales que le ayudan a entender a las demás personas que estos edificios hacen parte de nuestra historia, cultura e identidad, para que aprendan a valorarlos”, dijo Montoya Gil.
Barrio Prado
Con unos decretos reglamentarios, la Secretaría de Cultura Ciudadana incluyó todos los bienes declarados en el barrio Prado, que suman al rededor de 400 inmuebles.
Las casas de Prado tienen dos niveles de declaratoria: de carácter externo, es decir, que los propietarios deben conservar la fachada de sus edificaciones; y de carácter integral, la cual obliga a los dueños de la propiedad a garantizar la preservación de toda la casa. En este último nivel, cada vez que se le vaya a hacer una modificación deben solicitar a la curaduría los permisos para realizarla.
Las muchas viviendas antiguas que se encuentran en el barrio son tan importantes, que hasta la residencia del Alcalde tuvo lugar en dicho sector. Durante la Administración de Juan Gómez Martínez se destinó a acoger al primer mandatario. El exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo Valderrama, durante los tres años que fue alcalde de Medellín, entre el 2004 y el 2007, vivió en ella.
Sin embargo, para el urbanista Luis Fernando Arbeláez, el barrio Prado nunca ha merecido la atención de las últimas administraciones; asegura que es el único patrimonio urbano en Medellín que evoca la ciudad los años 40.
“El barrio Prado no se puede matricular en un estilo, porque no lo tiene. Son estilos libres que toman algo de la arquitectura colonial, o elementos clásicos”, aclaró Arbeláez, para quien la decadencia del barrio inició con la construcción de la avenida Oriental, que aisló el sector de su centralidad, que era el Parque de Bolívar.
Esculturas
De acuerdo con el inventario realizado hace dos años por la Secretaría de Cultura Ciudadana y la Fundación Ferrocarril de Antioquia, Medellín tiene más de 458 esculturas en su zona urbana, de las cuales el Municipio custodia y le realiza mantenimiento a 248 que son de carácter público.
Las otras pertenecen a privados por estar ubicadas en unidades residenciales y edificios de oficina; la gran mayoría fueron instaladas a mediados de la década de los ochenta, cuando la ciudad tuvo el Acuerdo de la Escultura Pública.
Cualquier persona en el mundo que esté interesada en conocer cuáles son las esculturas, estatuas, bustos, murales y hallazgos arqueológicos, y su ubicación, autor y fecha de creación, puede visitar la página patrimoniomedellin.com
En este sitio Web encontrará un mapa de la ciudad que le indicará dónde están ubicadas. Al hacer clic con el puntero en cualquiera que escoja, se desplegará un cuadro con la información de la misma. De esta forma, usted podrá conocer todo acerca de las esculturas que quedan cerca a su casa, oficina, en su barrio o en cualquier lugar de Medellín.
Patrimonio de la humanidad
Aunque, hasta ahora, en Medellín no habría una edificación, complejo arquitectónico o estructura que cumpla los requisitos para que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Diversificación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo declare Patrimonio Histórico y Cultural de la humanidad; sí cuenta con montañas, bosques, rutas culturales y paisajes que podrían calificar en un futuro para el título, debido a que estos sitios también pueden clasificar. Inclusive, la misma ciudad como tal, podría serlo en un futuro.