La suspensión del servicio de cinco rutas integradas al Metro, desde ayer, en las comunas 13 y 12, tienen sumidos en la preocupación a los habitantes de esas zonas del occidente de Medellín.
Los conductores de Conducciones América, que dispone de rutas que sirven a ocho barrios de La América y San Javier, decidieron parar debido a inconvenientes de orden público en el territorio.
También suspendieron el servicio las rutas 222 de la estación San Javier y las de la estación Santa Lucía: 201, 202, 203 y 221, del Metro.
Sobre la situación, que se estima afecta a más de 5.000 personas, la Secretaría de Seguridad de Medellín, ayer no se refirió al tema, pero afirmó que era analizada conjuntamente con la Policía.
EL COLOMBIANO se comunicó con Conducciones América y un empleado confirmó el paro, pero no entregó detalles de las razones de la determinación.
EL COLOMBIANO se comunicó con un líder social de la comuna 13 que pidió la reserva de su nombre y dijo que la suspensión del servicio pasa por “un conocido problema: el de las vacunas al transporte público y el comercio”.
“Esta situación es permanente y tiene que ver con el control del territorio por parte de ilegales que se mantiene en el tiempo. Estos paros, y las extorsiones que lo generan, son una afectación directa a la población”, apuntó.
El habitante dijo que obreros y empleados de empresas son los más afectados por la falta de transporte. Vehículos particulares han prestado el servicio de manera informal para mitigar la afectación.
El concejal de Medellín Jaime Mejía, quien ha librado debates en la corporación sobre la problemática de las extorsiones, pidió acciones contundentes contra las bandas dedicadas a esa actividad ilegal, aunque destacó que el trabajo de la Alcaldía por capturar a los cabecillas de bandas.
“Las vacunas se vienen generalizando y se convirtieron en la canasta familiar de la gente. A las personas les da miedo denunciar porque este crimen permea también a organismos de seguridad, y no se ven resultados”, indicó y sugirió fortalecer los grupos de informantes en los barrios, así como policías de civil.