El director general de la aerolínea Lamia (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación, Compañía Anónima), Gustavo Vargas, aseguró hoy a Efe que el avión que se estrelló la noche de este lunes había pasado todas las revisiones y que el piloto y el copiloto “estaban certificados en Suiza” y habían superado “dentro del margen” los controles semestrales.
El avión, un Avro Regional Jet 85, era el único que la compañía tenía en funcionamiento en Bolivia, ya que según Vargas mantenían otros dos en inspección.
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“La aeronave en funcionamiento había pasado todos los controles de la autoridad boliviana”, aseveró el director de la compañía, quien alegó que cada vez que realizaron una reparación en la aeronave recibieron “el visto bueno” y no habían tenido “ni incidentes ni accidentes”.
El piloto de la nave, Miguel Quiroga, era también uno de los dueños de la compañía boliviana y uno de los siete miembros de la tripulación fallecidos, seis de ellos bolivianos y un ingeniero venezolano, según el informe de Vargas.
La tripulante de cabina Ximena Suárez y el mecánico Edwin Tumiri se encuentran estables en un hospital de Rionegro.
Vargas explicó que se habían especializado en atender viajes para eventos deportivos y además de no ser la primera vez que trasladaban al equipo brasileño Chapecoense, también han transportado a la selección Argentina para un juego en Brasil y a la Venezolana para un partido en Colombia.
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No hubo combustión: Aerocivil
El Director de la Aeronáutica Civil colombiana, Alfredo Bocanegra, aseguró en entrevista con Fox Sports que “el primer inspector que llegó a la zona advirtió que no había en la atmósfera olor a combustible y que no hubo ninguna combustión”, por lo cual puede que el avión RJ80 proveniente del Aeropuerto Internacional Viru Viru de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, se haya quedado sin combustible ocasionado el siniestro.
Bocanegra también explicó que se tiene conocimiento del minuto a minuto de las comunicaciones entre las torres de control y la aeronave desde las 9 p.m. hasta casi las 10 p.m (del lunes), lo que permitirá establecer los tiempos en los que, luego seguirá la revisión de las cajas negras.
De acuerdo con el directivo, cada uno de los países tiene la competencia de realizar sus protocolos y estándares de seguridad, “esta es una aeronave boliviana, nosotros confiamos en que hayan hecho bien sus protocolos”.
Del mismo modo, afirmó que si las autoridades bolivianas quieren participar de la investigación “están dispuestos a abrirles las puertas”.