Al sacerdote José Elías Lopera, cuestionado por sus apariciones en público, durante los años 80, con Pablo Escobar, ahora lo salpica otro escándalo. Esta vez por cuenta de las denuncias en su contra sobre una supuesta relación homosexual.
En señalamientos contra el padre Lopera, entregados ayer a la emisora radial La W por Julián Cardona, empleado de una comercializadora de telas, y quien a su vez fue acusado por el sacerdote y condenado por constreñimiento ilegal, este da cuenta de una presunta vida junto al religioso, que habría durado más de 20 años.
“Yo visitaba todos los días la parroquia (Santa María de los Ángeles) y amanecía en ella. Casi siempre lo acompañaba a comer a las 5 de la tarde y ya me quedaba en su habitación, esperándolo mientras él terminaba sus misas”, indicó, en comunicación, a la W. Añadió que el sacerdote cubría sus gastos y ayudaba a su familia económicamente.
Según Cardona, quien aseguró también haber sido beneficiado con estudio, carros y viajes al exterior supuestamente pagados por Lopera con dinero de las limosnas, la relación entre los dos se fracturó cuando sufrió quemaduras en el 80 % de su cuerpo tras hacerse un baño en alcohol, sugerido por el sacerdote.
“A él (Lopera) siempre le ha gustado la brujería (...). En el año 2008 me dijo que me hiciera un baño con dos litros de alcohol y que a todo lo que cayera en la olla le tirara un fósforo. Pero accidentalmente el fósforo se me pegó de un dedo y me incendié”, narró al medio radial, a lo que apuntó que debido a las cicatrices que dejó el fuego en su piel, empezó a ser despreciado por el religioso.
Sobre la denuncia, en un comunicado, la Arquidiócesis de Medellín manifestó que siempre ha estado dispuesta a colaborar con las autoridades judiciales, confiando en que éstas esclarezcan la verdad y hagan justicia.