David Pérez Arias es el representante de la plataforma El Derecho a No Obedecer y promotor de la intervención artística en el Parque Comercial El Tesoro, este 23 de diciembre. Allí está prohibido que cualquier persona entregue material publicitario en el interior del centro comercial y, por eso, se les impidió entregar volantes en los que mostraban cifras de violencias de género e invitaban al respeto por la diversidad.
El joven activista entregó detalles de la acción que suscitó polémica al ser realizada por un grupo de drags (hombres o mujeres que con maquillaje y ropa buscan expresar una idea de feminidad) y que, para algunos, denotó un hecho de discriminación.
Según Pérez, el propósito de El Derecho a no Obedecer y New Queers on The Block, es “unirnos para generar una intervención en distintos espacios de ciudad, porque sentíamos fundamental empezar a discutir por homicidios y feminicidios contra la población Lgbti”, dice.
La idea de la intervención en El Tesoro era invitar a la comunidad en general al amor y al respeto. Aclaró que a diferencia de los transexuales (que nacieron hombres o mujeres, pero no se identifican con esos géneros e inician un proceso sicológico, hormonal y físico para llegar al sexo que desean), el drag, más allá de ser homosexual o heterosexual, usa vestimentas coloridas y muy femeninas, para hacer una puesta en escena con un postulado político detrás.
“Quisimos hacerlo porque era donde más concentración de personas había ese día. Queríamos ir al metro o a la calle, pero caminar en tacones no es fácil”, afirma.
“Nosotros no estábamos vendiendo nada, ni le decíamos a la gente que nos compraran. Estábamos planteándole a la gente que a los homosexuales los matan por homosexuales. Les deseábamos Feliz Navidad y los invitábamos a no hacer chistes homofóbicos”.
Finalmente, Pérez pidió, tanto a las directivas del Parque Comercial como a la comunidad en general abrir espacios para tratar el tema de la diversidad.