Riñas a cuchillo, atracos, venta y consumo de estupefacientes, ese es el panorama que hoy muestra la Avenida de Greiff y sus alrededores, un sector del Centro de Medellín cercano al Museo de Antioquia y a la Plaza Botero.
Y es que ni quienes residen en las viviendas que aún quedan en la zona, ni los comerciantes que persisten allí, aguantan la cantidad de habitantes de calle que se riegan desde los bajos del viaducto del metro , en la carrera Bolívar, hasta calles cercanas a la glorieta de la plaza minorista.
En las mañanas, según la Secretaría de Bienestar Social de la ciudad, en el sector se asientan hasta 150 personas en cambuches, bajo efectos de alucinógenos. En la tarde ya suman 300 y en la noche son más de 500, que aceleran el consumo de estupefacientes y, en algunos casos, se tornan agresivas.
“No aguantamos más. Constantemente se pelean a cuchillo, intimidan a la gente al pedirles plata. Cada vez vendemos menos, porque nadie quiere venir por acá. Les da miedo, incluso, uno mismo les recomienda a los clientes andar con cuidado”, dice un comerciante, que pide le sea reservada su identidad.
Intervienen la zona
La problemática es la repercusión de los operativos emprendidos hace dos años por las autoridades para desalojar a los habitantes de calle de su asentamiento tradicional en la ciudad: un espacio verde entre la Autopista Regional y la Plaza Minorista. Esas personas migraron hacia la Avenida de Greiff.
De esa manera comienza el secretario de bienestar Social de Medellín, Luis Bernardo Vélez, la explicación sobre la situación, que los comerciantes, así como en redes sociales, han asemejado a lo que sucedió en el sector conocido como el Bronx, en Bogotá: ollas de vicio, deshuesaderos y niños sumidos en la mendicidad y drogadicción.
“Estamos haciendo un trabajo de intervención hace 15 días para actuar en personas con deterioro físico y mental. Lo hace un equipo de educadores, médicos y sicólogos. Y hemos encontrado muchas personas con sida, tuberculosis, otras enfermedades severas, desnutrición”, señala.
El reto de las autoridades locales en la De Greiff y aledaños no es menor. En marcha está el plan de renovación urbanística del Centro, emprendido por el alcalde Federico Gutiérrez, y para su éxito se tendrá que resolver el problema de habitantes de calle.
Vélez confía en que en enero de 2018 estas personas no estén allí, y que su nuevo destino sean los Centro Día (lugares de atención para quienes tienen la calle como su única opción de hábitat) y las granjas de resocialización.