El robot Curiosity que desde agosto de 2012 anda explorando Marte, detectó una fuente de metano, un químico orgánico, no solo en la atmósfera a su alrededor sino que halló otras moléculas orgánicas en el polvo de una roca que analizó con su laboratorio.
El pico del metano detectado es 10 veces superior a lo que se había medido.
“Este incremento temporal nos dice que debe haber una fuente localizada”, dijo Sushil Atreya, de la Universidad de Michigan, miembro del equipo de Curiosity. “Hay muchas fuentes posibles, biológicas y no biológicas, como la interacción del agua con la roca”.
Los investigadores usaron el laboratorio de análisis que porta el robot 12 veces en un periodo de 20 meses para oler el metano en la atmósfera. Durante dos de esos meses, a finales de 2013 y comienzos de 2014, cuatro mediciones promediaron 7 partes por billón. Antes y después de eso han registrado solo 1/10 de ese nivel.
Curiosity detectó también otros químicos orgánicos en el polvo extraído de una roca denominada Cumberland, la primera detección de orgánicos en el material sobre la superficie marciana.
Moléculas orgánicas con carbono y a veces hidrógeno, son bloques constituyentes de la vida, aunque pueden existir sin la presencia de esta. El hallazgo de Curiosity no dice si en Marte pudo haber microbios vivos, pero revela un Marte moderno activo que pudo tener condiciones favorables para la vida en el pasado.
El robot también identificó ciertos compuestos, pero los científicos determinaron que habían viajado desde la Tierra a bordo de él.
“Esta primera confirmación de carbono orgánico en las rocas marcianas promete mucho”, opinó Ruger Summons, otro de los científicos.
El hallazgo de metano despierta toda suerte de conjeturas, sabido que muchos organismos en la Tierra producen metano. ¿Hay o hubo vida en el planeta rojo?