x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Petróleo, en un momento difícil

La industria petrolera contribuye considerablemente al progreso del país. Además, es una importante fuente de ingresos fiscales. Su avance enfrenta serios obstáculos que exigen pronta solución.

  • ILUSTRACIÓN ESTEBAN PARÍS
    ILUSTRACIÓN ESTEBAN PARÍS
27 de julio de 2014
bookmark

Durante los últimos años la economía colombiana ha generado una gran dependencia del sector minero-energético y, en particular, del subsector de hidrocarburos. Sin caracterizarse por contar con grandes reservas de petróleo, gracias a sus exportaciones el país ha hecho presencia permanente en los mercados internacionales.

A cuenta de ello, el sector se ha convertido en la principal fuente de ingresos fiscales de la Nación: en 2013 el 31 por ciento de sus ingresos corrientes provinieron de la producción de hidrocarburos.

Además, el año pasado, el 72 por ciento de las exportaciones totales provinieron del sector minero-energético; la inversión extranjera en dichas actividades fue cercana a los 8.000 millones de dólares; y su aporte a las regalías fue de 10 billones de pesos.

Por ello, como lo señala el presidente Juan Manuel Santos, "el sector minero-energético está apalancando el desarrollo social y productivo del país".

No obstante su papel estratégico, durante los últimos meses la industria de hidrocarburos ha venido enfrentando una serie de dificultades que ponen en riesgo su desarrollo futuro y lo que es aún más grave, generan serios problemas al fisco nacional.

Esto último responde al hecho de que el marco fiscal de mediano plazo tiene, en la evolución del sector, una alta dependencia. La caída en la producción y la exportación de petróleo o en los precios del mismo impactan las metas de ingresos de la Nación y, por ende, el cumplimiento de la meta fiscal. Esto pone en apuros el financiamiento y la sostenibilidad de importantes programas sociales.

Desde el año pasado la actividad petrolera muestra un debilitamiento progresivo. Según la Asociación Colombiana de Petróleos (ACP), en 2013 el número de pozos perforados y la exploración sísmica disminuyeron un 12 por ciento. Las empresas solo ejecutaron el 56 por ciento de lo programado en materia exploratoria. A abril de 2014 la producción de petróleo registró una caída de 2,5 por ciento con respecto a igual período del año pasado.

Entre los obstáculos que frenan el avance de la industria petrolera se encuentran el otorgamiento de las licencias ambientales y la realización de las consultas previas y las populares. A esto se le agregan los atentados y las alteraciones de orden público en las zonas productoras de petróleo.

En las últimas semanas las acciones terroristas de los grupos guerrilleros han arreciado afectando seriamente el transporte del crudo, además que han impactado negativamente la vida económica, ambiental y social de los habitantes de dichas zonas.

Algunos analistas consideran que el agudizamiento de los problemas que afectan la marcha del sector de hidrocarburos ha repercutido en la baja del precio de la acción de Ecopetrol y en los resultados, por debajo de las expectativas del Gobierno y de lo obtenido en años anteriores, de la subasta realizada recientemente (Ronda Colombia 2014) para exploración.

Todo esto entraba el desempeño actual e impacta el desarrollo del sector que está urgido de aumentar sus reservas, pues está visto que existe potencial geológico. De no lograrse esto, la actividad comenzará, más temprano que tarde, su marchitamiento progresivo.

Dada la importancia estratégica que tiene la actividad petrolera para el progreso general y el balance fiscal, el Gobierno, de la mano de la industria, debe adoptar las medidas y las acciones en materia de orden público, legal y ambiental que aseguren la pronta y definitiva solución de los problemas que afectan su avance.
Contraposición

Lo que está pasando en el sector petrolero era totalmente previsible

Por Germán Corredor
Director del Observatorio de Energía de la Universidad Nacional


El buen momento o no del sector petrolero es una posición relativa. Primero, porque la producción se ha logrado mantener cercana al millón de barriles y desde el punto de vista de reservas, Colombia se comporta dentro de lo esperado. Encontramos campos con reservas relativamente pequeñas y los grandes pozos suelen ser excepcionales. Lo esperado es que estas reservas se incrementen relativamente poco. Y claro, con una producción de un millón necesitamos aumentarlas para mantener ese ritmo.

En el último tiempo ha aumentado la firma de contratos, pero los contratos activos han bajado por varias razones. Esta maduración es lenta por el proceso de licencias ambientales que se ha vuelto complejo. Habría que esperar un tiempo para mirar cómo se comportan, pero el tema pasa por lo ambiental. Lo cierto es que esta actividad no está atrayendo a los grandes productores porque no tenemos grandes reservas.

No veo un panorama muy negro y sí coyuntural, pero entendiendo que Colombia no es una potencia petrolera, si bien ha tenido momentos de bonanzas que implican mayores regalías, esta situación es difícil de sostener. En ese contexto, lo que está pasando era un poco previsible y es más, mantener en un millón la producción durante mucho tiempo va a ser muy complicado.

Te puede interesar

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD