La mafia y el terrorismo no van a perdonar a Álvaro Uribe. No van a perdonar que haya logrado reducir el secuestro en 93% desde 2002.
Ni que haya logrado una reducción del 45% en homicidios durante el mismo período. No van a perdonar que todos los municipios de Colombia hoy cuenten con presencia de fuerza pública.
No van a perdonar el golpe a los alias Raúl Reyes, Tirofijo, Iván Ríos, Negro Acacio, Martín Caballero y tantos otros asesinos de las Farc. No van a perdonar la extradición de Jorge 40, Mancuso, Berna, Macaco y tantos otros narco-paramilitares. No van a perdonar la persecución inclemente a la producción de coca y a las rutas de los narcos.
No van a perdonar la frenada a Chávez y Correa en Santo Domingo. Ni el ridículo que hizo pasar a las Farc y a Chávez con Emanuel. No van a perdonar la operación Jaque . Ni lo que pudimos conocer del computador de Reyes . Por ejemplo, que Piedad Córdoba (¿o Teodora Bolívar?) recomendó al grupo terrorista no liberar a Ingrid Betancourt por la importancia que representaba. En general, no van a perdonar la restauración del orden y la libertad del país.
No van a perdonar que hoy Colombia sea un país más próspero y con más empleo. Un país donde el número de ocupados creció en 2.5 millones de personas entre 2002 y 2009. Tampoco van a perdonar que se haya incrementado la cobertura en salud a 41 millones de colombianos (91%). Y mucho menos, van a perdonar que la cobertura en educación básica haya llegado a 100% y en superior casi que se haya duplicado. No pueden perdonar el éxito del Sena, Icbf y Familias en Acción. En fin, no pueden perdonar estos progresos sociales porque extinguen la justificación del terrorismo.
Entonces atacan. Y desde todos los flancos. Ahora Juan Carlos Meneses, mayor retirado de la policía, declara ante Adolfo Pérez Esquivel (Nobel de Paz en 1980) que Santiago Uribe, hermano del Presidente, hacía parte del grupo los 12 Apóstoles, en Yarumal.
Este mayor ya estuvo preso por el caso de los 12 Apóstoles. Fue vinculado a un crimen paramilitar y tuvo investigaciones por porte y fabricación de estupefacientes. Sobre los 12 Apóstoles siempre negó todo, pero ahora, a pocos días de elecciones, decide retractarse de lo que ha sostenido durante más de 15 años. Y ¡oh sorpresa! Meneses visita frecuentemente Venezuela.
Sobre la denuncia de Meneses, Pérez Esquivel dijo: "Haremos lo que nos corresponda como organismo latinoamericano para que nada quede en la impunidad, así como ocurrió en Argentina, al juzgar a los represores de la dictadura; o en Chile, cuando Pinochet terminó siendo juzgado en Gran Bretaña? En este caso lo importante es hacer justicia, y que si debe juzgarse a Santiago Uribe y al Presidente, se haga". ( El Espectador , mayo 25).
Sin embargo, el coronel retirado Pedro Manuel Benavides, antiguo superior de Meneses en Yarumal, declaró en la Procuraduría esta misma semana que en 2008 el mayor lo había buscado. ¿Para qué? Ofrecerle 500 millones de pesos para que declarara en contra de Santiago Uribe. ¿Quién asistió a la reunión? Alias Comba, narco del Norte del Valle y perseguido por la justicia.
Pérez Esquivel mirará para otro lado ante el testimonio de Benavides. Obvio, la alianza entre el terrorismo, la mafia y el falso activismo por los derechos humanos da para todo.
Necesitan destruir todo lo que Álvaro Uribe representa. Sin importar el costo. Sin importar la verdad. Porque no perdonan. Ni Chávez, ni Piedad, ni Esquivel, ni las Farc, ni Comba.
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