Aquello que existe, que todos saben que está ahí, pero que pocos quieren reconocer, es la cantera de la cual el escritor colombiano Mario Mendoza extrae las historias que ha plasmado en sus dos libros de cuentos y siete novelas, entre ellas Buda Blues, su nueva apuesta literaria.
Toda su producción narrativa tiene un mismo hilo conductor, pues el escritor no busca publicar un libro tras otro, sino construir un universo literario identificable con el paso del tiempo y el estudio de su obra.
En medio de esta construcción, esta semana se publica Buda Blues, una novela fuerte, contundente, sobre el proyecto apocalíptico que desarrolla el sistema capitalista en el mundo, planteando desde el diagnóstico del problema del hombre moderno, sus consecuencias, pero también de posibles soluciones.
Fue un trabajo de tres años largos desde que encontró la historia real de un profesor de la Universidad Nacional, quien llega a Medicina Legal para reconocer un cadáver, pero luego el cuerpo desapareció del lugar.
Así, Mendoza encontró a uno de sus personajes claves de esta nueva novela, con un ser que vive en un inquilinato en el centro de Bogotá, particularmente rodeado de libros, los cuales leyó de una manera salvaje y delirante, y por ello cae en la indigencia al decidir mantenerse al margen del capitalismo.
"Esa historia fue inquietante y reveladora, porque al revisar uno a uno los libros, empezaron a aparecer algunas anotaciones de anarcoprimitivistas, una tendencia que critica los orígenes y el proceso de la civilización", comenta Mendoza.
En Buda Blues vuelve a las dos ideas fundamentales que caracterizan sus libros. Por un lado el encontrar la belleza en los extremos de las sociedades, nunca en el centro; y por el otro, el círculo de violencia que es constante en la historia colombiana.
"Todo lo que está pasando es por culpa del exceso de ego. Las disciplinas orientales dan la clave para la salida del mundo", dice con énfasis Mendoza.
Por ello, en el doloroso camino que transitan los personajes, empiezan a descubrir que pese al panorama negro del futuro de la humanidad, existe una salida, el budismo, como alternativa para desarticular el ego occidental, el causante, según el autor, de la mayor parte de los males del mundo moderno.
"Creo en la resistencia, y para mí la literatura puede ser una forma de resistencia contra un sistema que es violento pero que no es capaz de revisarse a sí mismo, porque vamos de un capitalismo salvaje al capitalismo depredador", remata.
Pico y Placa Medellín
viernes
0 y 6
0 y 6