Cuando los astrónomos se habían ido a sus casas, el observatorio solar en el espacio Soho siguió entregando nuevas fotos de ese 'algo' del cometa ISON que sobrevivió al paso por el Sol.
Como informamos, astrónomos como Karl Battams y Jorge Zuluaga expresaron que se trataría de polvo, que poco a poco se iría difuminando. E incluso la campaña de seguimiento del cometa informó que seguiría entregando datos de cómo se iba desintegrando ese resto de cometa.
Pero la sorpresa llegó unas horas después: una nueva fotografía del dispositivo Lasco C3 a bordo del Soho mostró que ese algo comenzaba extrañamente a brillar.
El astrónomo Battams, experto en cometas rasantes como el ISON, que pasó a solo 1.200.000 kilómetros del Sol, en medio de un calor cercano a 1 millón de grados, expresó en su blog que “en las últimas imágenes del Lasco C3 estamos viendo algo que comienza a brillar gradualmente de nuevo. Uno podría ser perdonado si dijera que hay un cometa en ellas”.
Aunque los astrónomos tienen dos teorías, esperan que pasen dos o tres días para ver si eso que brilla se desvanece o no. Ese fue el caso del cometa Lovejoy en 2011.
“Tenemos varios 'no sabemos' y este ridículo, loco y dinámico e impredecible objeto continúa sorprendiéndonos”.
Pico y Placa Medellín
viernes
0 y 6
0 y 6