Dos amigos conversan de sus actividades y le dice el uno al otro:
-Bueno Humberto ¿y cómo te va en tu nuevo apartamento?
-¡Fatal, compadre… Los vecinos son unos maleducados. El otro día el de la puerta del lado, vino a tumbarme la mía y a gritarme groserías.
-¿Y tú que hiciste?
-Pues decidí que era mejor no hacerle caso y seguí tocando mi trompeta con más fuerza pa tapar la bulla que él hacía en mi puerta.
El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, juró cumplir y respetar las leyes y la Constitución de Colombia, cuando se posesionó de su cargo. Además, Petro fue senador y constituyente. Es decir, que él contribuyó a la elaboración de las leyes y la Constitución Política de Colombia, la misma que le otorgó facultades al Procurador para sancionar disciplinariamente a funcionarios nombrados y elegidos.
Petro sabía que el Distrito de Bogotá no estaba preparado para asumir la recolección y disposición final de las basuras, porque él mismo con Navarro Wolf propiciaron otro desastre de basuras hace diez y nueve años en la alcaldía de Jaime Castro, que también le costó caro a Bogotá. Así que podemos decir que Petro es un experto en hacer fracasar la recolección y disposición de basuras.
La Contraloría le advirtió. Sus asesores le recomendaron prorrogar los contratos que existían con los privados, hasta que se hicieran las licitaciones de ley para adjudicar el nuevo contrato. Petro no escuchó y siguió tocando su trompeta. Fue terco, como lo son sus amigos venezolanos, Chávez y Maduro. Suspendió, como un dictador, los contratos y ordenó a la empresa distrital de Aguas de Bogotá a cumplir una función ajena a sus objetivos. Recoger basuras en volquetas destapadas es un adefesio. Bogotá se convirtió en un gigantesco basurero, arriesgando a ocho millones de personas a una epidemia general que pudo costar muchas vidas.
Fuera de eso importó 25 carros recolectores de basura de segunda y en mal estado, que no legalizó a tiempo y ahora están decomisados por la Dian, causando otro detrimento patrimonial al Distrito.
El Concejo Distrital no le aprobó el POT y trató de imponerlo ilegalmente por decreto. Es decir, Petro no cumplió las leyes, creyéndose superior a los demás alcaldes, pero se dio en los dientes con un procurador de verdad que también juró cumplir las leyes y defender las instituciones y un nueve de diciembre, aniversario en el que el mariscal Sucre y el general José María Córdova, vencieron las tropas españolas en Ayacucho, se le acabó el mandato al terco exguerrillero. El tercer alcalde del Polo que fracasa en Bogotá.
ÑAPA. La Contraloría General de Medellín falló en primera instancia contra Horacio Vélez de Bedout y dos funcionarios más de UNE por contratar una empresa (Korn Ferry Internacional) para buscar un reemplazo al vicepresidente y después contrataron a quien les dio la real gana. Se perdió el dinero que cobró la empresa. Esto lo denunciamos Bernardo Alejandro Guerra y esta columna. Faltan los miles de millones que se perdieron por culpa de quien hoy es asesor del gobernador.
ÑAPA DOS. El Juzgado 25 Penal de Medellín condenó en primera instancia a Gerardo Vega, de Forjando Futuros, a setenta y cuatro meses de cárcel, por falsedad en documento. La sentencia está suspendida, por apelación, pero el fallo está pendiente.
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